Omar Alexander Espinosa’s Story

 

In the beautiful autumn of 2007, in the month of October, God gave us the joy of being parents for the first time to a beautiful child, and we named him Omar Alexander, whom, with love, we call Xander. At first everything seemed normal, but I began to notice some developmental delays. Everyone told me not to worry, that I shouldn’t compare him with other children, etc. But my instinct as a mother told me that my baby needed help. Xander was 18 months when our second baby Yadiel Omar was born. By that time, I had the opportunity to be a full-time mom and I dedicated myself to teaching my son in my home, colors, shapes, alphabet, etc. During that time I realized that my son needed professional help, it was not until he was about age 3 that he received the help he needed. Still not satisfied with the help he received, I kept looking for answers to my concerns. Thanks to my insistence, he was referred to a neurologist who gave us a full name to everything that was happening to my precious angel. My baby was diagnosed with Dyspraxia at age 4, and was also diagnosed with language processing disorder, obsessive-compulsive disorder, attention deficit hyperactivity disorder.

Xander speaks two languages, Spanish and English; he loves video games and is an expert playing them. He also loves sports and, although he sometimes has difficulty coordinating and hitting the ball, he plays very hard and tries hard to do so. He also loves to pose for my camera; he is my model and my favorite photographer, as he likes to take my camera and take pictures like his mom. The most beautiful and amazing thing  is to see him succeeding and learning new things. Thank God for the therapies and his teacher, because now we can communicate with him much better. Still struggling to learn to eat well with the silverware, also things that for other children at his age are easy to do, for him it is still a challenge. The lack of knowledge in the school about the condition is sad, but I have been able to find information and share it with his teacher, so we can work together to help him. But what I like and admire the most about my little angel of God is that he never gives up and he keeps trying with struggles to achieve his goal. The hardest part of his condition is that it is not reflected in his physique and many people who ignore his limitations can become cruel and unjust to him. So we are proud to join this wonderful group that helps us expand the knowledge of what Dyspraxia is and how to help people who suffer from this condition. I have faith and hope that my son will be a professional and achieve all his dreams and goals. I, Enid, and my husband, Omar Espinosa, are proud that God chose us to be the parents of an exceptional and super special child, and we will always teach him to fight and to triumph in his life and not see its limitations as a barrier to achieving his dreams and goals, but rather as a reason to fight harder in life. We will teach him that he can be an example to others, that whatever you want you can have and with God’s help anything is possible.

Spanish:

En el hermoso otoño del 2007 en el mes de octubre Dios nos dio la dicha de ser padres por primera vez de un bello niño, al cual llamamos Omar Alexander y a quien de cariño le llamamos Xander. Al principio todo parecía estar normal, pero comencé a notar un poco de atraso en su desarrollo. Todos me decían que no había de que preocuparme, que no lo comparara con otros niños, etc.  Pero mi instinto de mama, me decía que mi bebe necesitaba ayuda.  Cuando Xander tenía 18 meses nació nuestro segundo bebe Yadiel Omar.  Fue entonces cuando yo tuve la oportunidad de ser mama a tiempo completo y me dedique a enseñarle en mi casa, los colores, figuras, abecedario, etc., durante ese tiempo me di cuenta que mi hijo necesitaba ayuda profesional, no fue sino hasta que el estaba cerca de cumplir los 3 años que recibió  la ayuda que tanto necesitaba.  Aun no conforme con la ayuda que recibía, seguí buscando respuestas a mis inquietudes,  por mi insistencia el fue referido a un neurólogo, el cual le dio nombre y apellido a todo lo que le sucedía a mi precioso angelito. Mi bebe fue diagnosticado con Dyspraxia a la edad de 4, también fue diagnosticado con trastorno de procesamiento del lenguaje, trastorno obsesivo-compulsivo, y déficit de atención con hiperactividad.

 

Xander habla dos idiomas, Ingles y Español, a él le encanta los juegos de video y es un experto jugando con ellos. También le encanta los deporte y aunque se le hace difícil en ocasiones coordinar como darle a la pelota, el juega con mucho empeño y se esfuerza mucho por hacerlo, también le encanta posar para mi cámara, el es mi modelo y mi fotógrafo favorito ya que le gusta tomar mi cámara y tomar fotos igual que su mama.  Lo más hermoso es ver cómo cada día que pasa el se supera, gracias a Dios por las terapias y las clases en la escuela, ya que hoy nos podemos comunicar con el mucho mejor. Es muy triste la falta de conocimiento que hay en las escuelas acerca de esta condición, he tenido que ser la que informe a la maestra de mi niño sobre Dyspraxia, para que así juntas podamos ayudar a mi hijo. Todavía lucha por aprender a comer bien con sus utensilios, cosas que para otros niños de su edad son fáciles de hacer, para él todavía son un reto. Pero lo más que admiro de mi angelito de Dios es que nunca se rinde y sigue luchando hasta lograr su objetivo. Lo más duro de su condición es que no se refleja en su físico y muchas personas al desconocer de su limitaciones pueden llegar a ser crueles e injustas con él. Por eso yo me uno este hermoso grupo el cual nos ayuda a expandir el conocimiento de lo que es Dyspraxia y de cómo ayudar a las personas que padecen de esta condición.  Yo tengo fe y esperanza de que mi hijo será un profesional y que lograra todas sus metas. Yo Enid y mi esposo Omar Espinosa, estamos orgullosos de que Dios nos escogiera para ser los padres de un niño excepcional y súper especial, y siempre lucharemos para que el triunfe en la vida y no vea sus limitaciones como un obstáculo para alcanzar sus sueños y metas, sino más bien como una razón por la cual luchar más fuerte en la vida, le enseñaremos que él puede servir de ejemplo a otros de que si se puede y que con la ayuda de Dios todo es posible.

No hay imposibles para Dios.
Nothing is imposible for God.